AMLO no te hagas ganso: No al Horario de verano

 

 

El ahorro es de once pesos

 

 

Por Iván Ureña

En 1996 se impuso en el país el Horario de Verano buscando una mejora en la eficiencia energética. Se argumentó que la capacidad instalada estaba en su límite, y no hacerlo, implicaría soportar cortes de servicio. Adicionalmente se iría concientizando y educando a los ciudadanos de la importancia del cuidado del medio ambiente con un uso más racional de la energía eléctrica.

 

Una de tantas mentiras

Se vendió como una accción democrática, ya que se habían llevado a cabo 1,644 reuniones con representantes de diferentes grupos sociales y se encontró que 72 por ciento de la población estaba de acuerdo, situación que evidentemente era mentira. La mayoría, siempre ha estado en contra, la encuesta nacional realizada por CEO de la UDG mostró que 73 por ciento de los entrevistados prefería que no hubiera cambios en el horario; en Baja California Sur, de 50 mil padres el 72 por ciento lo rechazó. Lo real es que en todo el país hubo oposición .

 

En el año 2000, como candidatos, tanto AMLO como FOX prometieron una consulta, para saber si la gente lo quería. El tabasqueño sí cumplió, el 75 por ciento de los capitalinos se manifestó contra el cambio de horario, lo que generó un enfrentamiento con el gobierno federal. En voz de Martha Sahagún, indicaron que la mayoría estaba de acuerdo con el Horario de Verano y acusaron, en ese entonces, al Jefe de Gobierno de populista.

 

El tema escaló hasta que la Suprema Corte proclamó, corresponde al Congreso de la Unión cualquier asunto relacionado con el horario.

 

Apantallan con cifras millonarias

Se hablaba de cantidades impresionantes de ahorro, en Gigawatts/hora, en millones de toneladas de dióxido de carbono y lo más importante, en nuestro país habría un ahorro en el recibo de luz de los hogares.

 

Año

Ahorro en GW/h

2013

1.224

2014

1.123

2015

1.046

2016

   975

2017

   886

2018

  941

Pero como claramente se observa, con datos oficiales de la Secretaría de Energía, del año 2013 al 2018, el ahorro ha pasado de 1,224 a 941 Gigawatts hora, una caída de 283 GW/h, en seis años se ha mermado en 30 por ciento.

 

Cada vez el efecto del ahorro es menor, porque se está dando una compensación en la reducción en la demanda para iluminación doméstica, pero un incremento para iluminación y aire acondicionado en oficinas.

 

¿Y en mi recibo Apá?

Nos informan de cantidades apabullantes, en el año 2018 economizamos mil 397 millones de pesos gracias al Horario de Verano, pero si consideramos la población los 125 millones, el dato adquiere más sentido, en promedio cada mexicano ahorramos un monto muy modesto: once pesos al año. Una cantidad pequeña que se ve avasallada por los incrementos de las tarifas eléctricas. 

 

Efectos del Horario de Verano

Evidentemente el cuerpo humano tiene efectos de cansancio, problemas de sueño o falta de concentración. Del mismo modo, el reloj biológico de los niños tarda días en ajustarse, provocando desorden del apetito, mal humor, irritabilidad, problemas de atención, están más apáticos y ansiosos, por lo que disminuye su compresiónEn las empresas genera pérdidas de productividad .

 

Dos reflexiones

Un estudio para USA del año 2010, calcula algunos de los costos asociados al cambio de horario –se sufren más lesiones, incremento importante de cyberloafing, retardos y pérdidas de vuelos de avión– los valoró en 434 millones de dólares, haciendo extrapolaciones, en nuestro país registraríamos pérdidas laborales de 645 millones de pesos, 47 por ciento del ahorro en energía en el año 2018.

 

También tiene un impacto significativo en la educación, la capacidad de aprendizaje se ve menguada, entre la desmañada de los profesores, el mayor estrés por llegar temprano, más la somnolencia de los educandos y el ausentismo. Un estudio muestra una merma de dos por ciento en el rendimiento, si suponemos ese efecto tan solo en la semana siguiente al Horario de Verano, considerando lo que la sociedad invierte en educación y se asume como una pérdida de valor esa menor comprensión de los estudiantes, habría un daño de 868 millones de pesos, equivalente al 62 por ciento de lo que ahorramos en energía eléctrica.

 

Europa así lo dice

Cuando se les permitió votar a los europeos, el 84 por ciento, se pronunció en contra del cambio de horario y la autoridad remató: el ahorro es mínimo y no compensa los posibles efectos adversos a la salud.

 

En resumen

No está claro que los ahorros logrados sean mayores a las pérdidas de productividad laboral y al impacto en la educación. Adicionalmente, se generan trastornos en el sueño, la salud y el estado de ánimo.

 

En lo particular, prefiero pagar los once pesos que me ahorro en el recibo de luz, que padecer dolor de cabeza, cansancio, ganas de irme a dormir y alteración de mi horario natural de alimentación, síntomas que sobrellevo cada que entra el Horario de Verano.

 

Que nos dejen decidir, tanto a los adultos como a los los niños, que a la postre son los más afectados, si continuamos con esa modificación cada seis meses u optamos por tener un solo uso horario, como era antes del año 1996. ¿Acaso, es mucho pedir?

 

 

ivanure@hotmail.com

 

 

Sobre Iván Ureña 266 Artículos
Premio Nacional de Periodismo 2017. Premio Estatal de Periodismo Morelos 2012, empresario y maestro en Economía por el ITAM. Asesor en deuda pública, en la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, del año 1997 al 2001.

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