Caso Renato Ibarra: aunque sea políticamente incorrecto se tiene que decir

 

 

 

Iván Ureña

 

Renato Ibarra, futbolista ecuatoriano y jugador del club América, está acusado de “violencia familiar agravada, tentativa de feminicidio y tentativa de aborto”.

 

El padre de la víctima, el señor Cléber Chalá:

“Renato (el agresor) agarra lo que tiene en bolsas y le quiere pegar con eso a mi hija y lo agarran los demás delincuentes que él llevó desde aquí desde Ecuador porque si no la mata”.

 

Por su parte, la agredida, la señora Lucely Chalá:

“Mientras él me pegaba, sus familiares en lugar de calmarlo comenzaron a pegarle a mi hermana y luego a mi”.

 

Ambas declaraciones lejos de coincidir, son contradictorias. Para el padre lo agarran porque si no la mata, mientras que para la señora en lugar de calmarlo comenzaron a pegarle.

Prosigue ella en su relato,

«Sí, comenzamos a tener problemas de pareja muy fuertes… hace unas semanas me dijo que quería que nos separáramos… acudí con el abogado Ricardo Heinch para ver qué procedía ante la violencia emocional y verbal… me decía que no me iba a dar dinero, pero yo sólo le pedía que cumpliera con la obligación de los alimentos, que eso lo determina la ley, tanto por nuestro hijo como por el tiempo que estuvimos juntos».

 

Si nos remitimos a las propias declaraciones de la víctima,

El 28 de febrero hablaron de separarse y Renato Ibarra le pidió que se fuera de la casa, ella se niega. Procedente de Ecuador, el día 2 de marzo llega Ana Karen, hermana de Lucely, mientras que la familia de él lo hace dos días después. El día cinco, las hermanas del futbolista, ofenden a Lucely y Ana Karen, diciéndole sinvergüenzas, mantenidas, interesadas, carentes de dignidad. En la noche, la hermana de Lucely, empieza a gravar a Renato Ibarra, lo que provoca que una hermana de éste le dé una cachetada a Ana Karen, hasta llegar a los golpes contra las dos hermanas Chalá por parte de toda la familia del futbolista, incluido Renato. El resultado, cinco agresores detenidos.

 

Desde ecuador, Cléber Chala, declaró “No va a poder negar nada, yo tengo videos de todo” resulta que toda la familia del futbolista, incluido él, que es un atleta, fueron incapaces de doblegar a dos mujeres, mientras que estas últimas, que estaban siendo sometidas a una golpiza, no sólo sortearon la agresión que “buscaba provocarles la muerte”, además tuvieron la habilidad y el cuidado, para que siempre sus celulares estuvieran gravando, en la posición y ángulo correcto, de tal manera que el señor Chalá, pudiera declarar “tengo videos de todo”.

 

Situación jurídica del acusado

El día 5 fue detenido y para el 12 de marzo se fijó la segunda audiencia, donde se dictaminará si es vinculado a proceso y de ser así, permanecerá en prisión hasta la sentencia, lo que implica varios meses.

 

Por la situación política en que atraviesa el país, sumado a la multitudinaria movilización del pasado domingo y un día sin mujeres del lunes, en protesta por la violencia de género, hay una clamor social para que este caso sirva de escarmiento y se le aplique un castigo ejemplar al ecuatoriano, dejándolo en prisión por varias décadas.

 

Pero vamos a los argumentos.

Para que se tipifique tentativa de feminicidio y tentativa de aborto, el Código Penal es muy claro,  el agresor deseaba e hizo todo lo posible para que se produjera la muerte de la mujer y el aborto y si éstos no se consumaron fueron por causas ajenas a la volunta del agresor. Sencillamente si fuera el caso, el hoy detenido nunca hubiera permitido que le llamaran a la policía. Además él debió iniciar con toda la premeditación e intención el pleito para consumar la muerte de su mujer y el aborto; pero si nos atenemos a la propia declaración de la señora Lucely, la violencia se desató, cuando la cuñada del futbolista empezó a grabarlo y la hermana de éste le propinó una cachetada a Ana Karen. Las agredidas, en voz de su abogado, lo dicen sólo denunciamos lo que se creyó”, pero eso no significa que proceda jurídicamente, a menos que la juez por el momento político que vive el país y por lo mediático del caso “interprete” de una forma muy especial la ley para darle gusto a la mayoría.

 

Muy diferente es el delito de violencia familiar agravada. Si bien, el Código fue reformado el pasado 3 de abril, el Senado no lo ha aprobado, así que le podrían aplicar un máximo de tres años, siempre y cuando las lesiones hayan sido graves, pero la señora salió del hospital a los dos días. Si este caso se juzgara como el resto, este golpeador debería estar libre después de algunos meses.   

 

El FELIZ ACUERDO DE LA PAREJA

Asimismo, trascendió “Sí, ya hay un convenio en donde le está ofreciendo a Lucely unos inmuebles y pensión alimenticia, pero no se ha cerrado por cuestión legal”.

 

Lo reprobable

Si estamos exigiendo que se castiguen a los hombre que golpean a mujeres, como fue el caso de este futbolista, también debemos reprobar la actitud de la señora, como su pareja ya deseaba dejarla, parece que el objetivo de ella y su familia, no es que se sancione a un golpeador de mujeres, sino para aceptar la inminente ruptura, buscan obtener la mayor ganancia económica posible.

 

Como sociedad debemos aprender, la violencia contra las mujeres se castiga y en este caso tan mediático, el mensaje debiera ser: quien golpea una mujer, sin importar su condición socioeconómica, se le sancionará con prisión y eso se lograría, si este futbolista golpeador va a prisión como lo marca la ley, sin torcerla ni “interpretarla” a gusto del clamor popular. Si eso sucede, habremos dado un salto cualitativo de gran importancia como sociedad: a las mujeres no se les golpea porque si lo haces te vas a la cárcel. Pero si por el contrario, ella por una cuantiosa suma económica perdonan al agresor, esteremos enviando un mensaje equivocado: los golpes a las mujeres tienen precio.

 

 

Sobre Iván Ureña 264 Artículos
Premio Nacional de Periodismo 2017. Premio Estatal de Periodismo Morelos 2012, empresario y maestro en Economía por el ITAM. Asesor en deuda pública, en la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, del año 1997 al 2001.

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