Disfrutando la promoción del gobierno de Ecatepec

 

 

 Orlando Plá

En general, los gobiernos suelen ser poco eficientes, por múltiples razones que pueden ser tema de varios artículos mucho más extensos.

 

Sin embargo, hay casos donde la creatividad de los funcionarios genera niveles de ineficiencia dignos de una mención especial.

 

Recientemente tuve que ir a Ecatepec, donde lamentablemente se encuentra ubicada una dependencia de un sindicato nacional al cual debía entregar unos documentos que hubo que llevar en físico porque, al parecer, la que recibe no ha descubierto que existe el internet.

 

Después de entregar los documentos se nos ocurrió comer en un restaurante popular a unas dos cuadras de la presidencia municipal, y al terminar la comida, comenzó la aventura que nos había preparado el gobierno del municipio.

 

Ecatepec es uno de los 125 municipios del Estado de México. Con sus casi 2 millones de habitantes es la entidad más poblada del estado y la segunda más poblada del país, sólo superada por Iztapalapa en la Ciudad de México.

 

Realmente no es un lugar atractivo para ir de paseo, porque además de no tener grandes atractivos, es el municipio más inseguro y violento del Estado de México y uno de los más peligrosos del país. Adicionalmente, ostenta el primer lugar en habitantes en pobreza y pobreza extrema a nivel nacional.

 

Cualquiera pensaría que, con tantos problemas, las autoridades se encuentren concentradas en mejorar la seguridad y la economía, pero la práctica indica que tienen abundante tiempo para la creatividad orientada a evitar que lleguen forasteros a la región.

 

Al llegar al auto, que estaba estacionado a unos 30 metros del restaurante, nos encontramos una araña (dispositivo que colocan en una rueda para impedir el movimiento) y nos esperaba una “asistente vial” que después comprendimos que era imprescindible para salir del problema.

 

Buscamos alguna señal que indicara que había parquímetro en la zona y la asistente nos enseño una lona desecha y torcida colgada de un cable sobre la calle, donde según ella se indica que hay que pagar por estacionarse en esa cuadra.

Decidido a pagar, con el convencimiento de que no prosperarían los argumentos contra la irracionalidad del gobierno, le pregunté a la “asistente vial” dónde podría pagar para que quitaran el inmovilizador, y me dijo que había un cajero a un costado del Palacio Municipal, pero que no aceptaba todo tipo de billetes, cosa que de inicio me pareció muy rara.

 

Habitualmente no tengo tanto efectivo en la cartera, pero tenía un billete de 500 y la “multa” es de 480, por lo que la lógica indicaba que me devolverían 20 y resuelto el atraco; pero no, al llegar al cajero, éste indica los únicos billetes que son aceptados para el pago.

 

La situación de los billetes obligó a un periplo por todos los comercios de la zona con el objetivo no sólo de cambiar el billete de 500, sino de obtener los billetes específicos que acepta el cajero.

 

La gestión comenzaba a tornarse incómoda porque conociendo la peligrosidad de la zona, había que solucionar todo antes de que comenzara a obscurecer.

 

Cuando, por fin, conseguimos convertir el billete de 500 en los billetes que aceptaba el cajero, teníamos 470 en los billetes requeridos y 3 monedas de 10 pesos; pero el cajero sólo aceptó los billetes y tuvimos que buscar otro cajero que aceptara los 10 pesos restantes, que resultó ser el tercer cajero visitado, porque el segundo estaba fuera de servicio.

 

Después de recorrer los comercios de la zona y cajeros disponibles para el pago del estacionamiento, con el pago completo, esperamos a que vinieran a liberar el auto, y salimos escarmentados de la visita a Ecatepec, con el convencimiento de que los funcionarios trabajan arduamente para complicar la vida a sus pobladores y evitar que cualquier intruso pretenda llegar al territorio que gobiernan.

 

 

Sobre Orlando Plá 24 artículos
Empresario y maestro en economía por El Colegio de México. Funcionario en Hacienda, Asesor del Centro Interamericano de Administraciones Tributarias. Profesor de FLACSO, ITESM y otros.

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