Silvia Chávez Manilla
Como menciono en el vídeo que encontrarás hasta debajo de este texto, el descanso está mal visto en una sociedad donde se sobre valora la productividad, siendo que, por ejemplo, el dormir mal, o no dormir puede alterar la salud mental, el sistema inmunológico, así como alterar el funcionamiento corporal. Eso es por una parte, pues descansar no solamente hace referencia al dormir, a la higiene del sueño, sino también a esta necesidad que tiene el ser humano de apartarse de sus deberes para poner en práctica sus pasatiempos, esos que le permiten despejar la mente.
El perseguir la chuleta, el ganarse el pan con el sudor de la frente, u otras frases modernas, han fomentado la idea de que para ganar dinero hay que hacer mucho esfuerzo, nos tiene que costar, nos tiene que doler, no puede ser algo que disfrutemos, De hecho, la Real Academia de la Lengua (RAE) lo define de la siguiente manera: Trabajo del lat. vulg. *tripali?re ‘torturar’, der. del lat. tardío tripalium ‘instrumento de tortura compuesto de tres maderos’. Con esa definición imposible gozar nuestra profesión, nuestro quehacer cotidiano, suena más a castigo, una idea que lleva siglos instaurado en nuestro cerebro. Quizá por ello es que los chicos eligen carreras siguiendo esta línea: “esto me es difícil”, y no por vocación. El mensaje es elige algo que te sea complicado, no aquello que realices con facilidad.
Una definición reveladora que nos puede permitir comprender la historia de la humanidad en este rubro, pues confirma cómo el repetir como loros lo que nuestros ancestros nos dijeron, nos heredaron, sin cuestionamientos de por medio, ha consolidado una sociedad cada vez más cansada, una que no ve, al día de hoy, una salida, atrapada en un mundo que es grande, pero se percibe chico.
Este juego de la vida es muy macabro, a quién se le ocurrió llamarle trabajo, quién dijo que el trabajo dignifica, quién le dio el valor al dinero, quién lo puso como meta, aquellos que tenían poder y que querían conservarlo, un grupo que se unió para que fueran los únicos que sin sudor tuvieran alimentos. Quizá creas que estoy alucinando, que empezaré hablar como nuestro ex presidente sobre un complot; sin embargo es muy simpático cómo ha sido construido este mundo, por no decir manipulado, porque si no quieren llamarlo complot, sí manipulación, eso está siendo más que evidente, ahí tienen los estudios de mercado, o bien, a Facebook con su pulgar levantado, su corazón, su cara triste, midiendo emociones.
Por tanto, nos vendieron la idea de que se abolió la esclavitud y sólo cambió de nombre. Muchas personas, siguen trabajando más de ocho horas, sigue siendo prisioneras de la responsabilidad, de la gratificación mal entendida, con vacaciones condicionadas, presas de la ilusión de tener una vida mejor, con comodidades, de las que sólo puede regocijarse en ciertos días o periodos, eso sí, siempre y cuando su ansiedad se los permita.
Hemos caído en el juego, redonditos.Tenemos que despertar, de un sueño que no está siendo nada reparador. Tienes que reorganizar tu mundo, sí, de manera individual, velo como parte de una telaraña. Asimismo, poner bajo la lupa las palabras que estás utilizando, escuchando, poner atención en lo que dices, sólo así nos daremos cuenta hacia dónde vamos, hacia dónde vas.
Sabemos perfectamente, que no conviene que la gente tenga ratos de ocio, de descanso, porque ello nos permite pensar en otras cosas, valorar lo que realmente importa —frase trillada—, como la salud, el hacer lo que nos apasiona. Se quiere tener a la gente en punto muerto, con la vista puesta en un sólo objetivo, así nos controlan, hipnotizan; es chistoso, porque bien sabemos que estamos siendo manipulados, pero tampoco tenemos la fuerza de salir del torbellino. Pero bueno, ya se están cuestionando qué es ser mujer, por algún lugar se empieza.
En el siguiente video hablo sobre los beneficios del descanso en pro de la productividad; sin embargo y de acuerdo al texto, entonces me parece que los altos mandos les beneficia más mantenernos “dormidos” que el propio rendimiento, de lo contrario aprobarían el descanso, las vacaciones y los beneficios que estos le proporcionan al trabajador.
Da clic en la liga para más información: El descanso apoya la productividad.

Licenciada en periodismo por la Escuela de Periodismo Carlos Septién García, posgrado en psicoterapia Gestalt Relacional por el Instituto Humanista de Psicoterapia Gestalt y formación en Grupos Terapéuticos por el Círculo de Estudios en Terapia Existencial.

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