Por: Ivan Ureña
Un rumor ampliamente difundido es que el dólar pronto va a llegar a 20 pesos.
La argumentación es múltiple, entre las razones más mencionadas están:
Que la caída en el precio del petróleo, que la crisis internacional, que la desaceleración de la economía china genera nerviosismo y especulación en los mercados financieros, que la política monetaria de la FED y el incremento en la tasa de interés en Estados Unidos, que todo el mundo se está devaluando respecto al Dólar, que los mexicanos no tienen confianza en el peso y están demandando dólares, que el déficit comercial y un largo etcétera.
Lo real, el 11 de febrero el dólar fix llegó a 19.18 pesos; sin embargo, el pasado viernes 26 de febrero, cerró en 18.17 pesos; en tan sólo 15 días la moneda mexicana se apreció más de un peso.
A pesar de lo anterior, entre la población mayor a los 25 años, las macro devaluaciones, de los 70, 80 y 90, siguen muy presentes, por lo que un desliz cambiario es sinónimo de crisis y alta inflación.
Ante ese panorama, la población se siente temerosa, decide esperar, cree que es el peor momento para vender, que sus ahorros se le van a pulverizar, sin embargo, hay varias razones para pensar que esa creencia no es del todo cierta o al menos es poco probable que suceda.
Por qué:
1.- La autonomía de Banco de México
En 1993 se aprobó la legislación de Banco de México que lo hizo autónomo, y por mandato de ley debe buscar la estabilidad de precios o dicho coloquialmente, combatir la inflación. Tenemos años con inflación menor a un dígito.
2.- Las cuentas con el exterior son manejables.
En el año 2015 hubo un déficit comercial de 14,460 millones de dólares y en el mes de enero del 2016, el déficit llegó a 3,441 millones de dólares, si bien se debe mantener un monitoreo permanente; hay que considerar que ante la dramática caída en le valor en el precio del petróleo, era de esperara el déficit, sin embargo, en los últimos años, en el primer mes del año el país ha registrado déficit; en el 2014 fue de 3,181 millones de dólares y en el 2015 fue de 3,262 millones de dólares. Es decir, el efecto de la caída en los precios del petróleo ya se absorbió. Mientras que el efecto del incremento en el precio del dólar, que volvió más caro los productos importados y al mismo tiempo convirtió las exportaciones nacionales más competitivas, se hará sentir poco a poco y con el paso de los meses es de esperar que el déficit disminuya y hasta se convierta en superávit.
Para ser contundentes. En enero del 2016, las exportaciones alcanzaron la cifra de 23,477 millones de dólares y las exportaciones petroleras fueron 1,060 millones de dólares, el cuatro por ciento del total. Si pensáramos que el valor del petróleo llegue a cero –cosa imposible, pero por cuestión didáctica se usa el supuesto– las exportaciones sólo tendrían que crecer en 4 por ciento anual para neutralizar la pérdida, situación muy manejable dado el desliz del peso y la capacidad exportadora del país. Además, también el valor de los productos petroleros que se importan también tenderá a ser menor.
3.- El déficit fiscal es manejable.
Con el ajuste del gobierno federal de 124 mil 300 millones, el déficit fiscal se prevé que será del 3 por ciento este año. Un Monto muy manejable, sobre todo porque se calcula un crecimiento del la economía del tres por ciento. Para tener una idea, el déficit fiscal como porcentaje del PIB, en 1982, 1986 y 1987 superó el 16 por ciento.
En conclusión, es más realista hacer las siguientes estimaciones.
Lo más probable es que el Dólar lo veamos oscilar en la banda de entre 16 y 18 pesos; teniendo como punto medio los 17 pesos. Llevar el dólar debajo de los 16 pesos, como pretenden algunos funcionarios de Banxico ni es lo mejor para el aparato productivo nacional ni para el crecimiento; pero arriba de 18 pesos, no corresponde a indicadores reales de la economía mexicana, sería producto más de la especulación. La inflación sin duda va a subir, adiós a la inflación del 2.13 por ciento del año 2015, más realista es esperar a un incremento en precios entre el 5 y 8 por ciento. Y el crecimiento será lento, entre 2.5 y 3.5 por ciento. Pero nada hace prever una contracción económica, una hiperinflación y un dólar arriba de 20 pesos.

Premio Nacional de Periodismo 2017. Premio Estatal de Periodismo Morelos 2012, empresario y maestro en Economía por el ITAM. Funcionario en Banobras, Hacienda y Secofi.
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