«La historia me Absolverá»

 Deuda pública

 

 

Por: Manuel Martínez Garrigós*

En todo nivel de gobierno, la contratación de crédito se justifica siempre y cuando cumpla con dos prerrequisitos esenciales: que éste sea para cubrir rubros del gasto de inversión y que el rendimiento de las inversiones sea alto en lo económico y social. Este fue el marco del préstamo por 600 millones de pesos que, en forma colegiada, se autorizó y ejerció en la administración que me correspondió dirigir en el municipio de Cuernavaca, periodo 2009 al 2011.

 

Primer prerrequisito. Está plenamente documento que el crédito en referencia se aplicó en gasto de inversión, concretamente en 75 programas de infraestructura. Tal información —obra y monto— se puede corroborar en la cuenta pública municipal y en diferentes ediciones del Periódico Oficial «Tierra y Libertad», además, una relación de los citados programas de inversión se publicó en el primer informe de gobierno. Del catálogo inicial, el viaducto elevado propuesto en la avenida Plan de Ayala fue la única obra que no se concretó, ya sea porque la misma se politizó o no se socializó correctamente.

 

Segundo prerrequisito. Sin lugar a duda, los 75 programas de obras —realizados con los 600 millones del crédito— fueron de alto impacto económico y social para el municipio. Basta mencionar aquellas inversiones que siguen beneficiando no solo a la ciudad capital, sino a toda la zona conurbada de Cuernavaca, como son la pavimentación de la avenida Morelos y obras adyacentes; el distribuidor vial Emiliano Zapata y obras adyacentes; la Unidad Deportiva Bicentenario; el Parque Tlaltenango y el programa de mercados emprendido en el Adolfo López Mateos.

 

Las obras en la avenida Morelos, el distribuidor vial Emiliano Zapata y en el mercado Adolfo López mateos es infraestructura productiva; nadie que sea objetivo podrá negar que éstas ayudan y facilitan el esfuerzo productivo de la zona metropolitana de Cuernavaca, contribuyendo a que las empresas mejoren su competitividad. Tampoco, nadie podrá refutar el alto impacto social de la Unidad Deportiva Bicentenario y el Parque Tlaltenango, hoy puntos de reunión para miles de familias de Cuernavaca y su área conurbada.

 

La información sobre el crédito se transparentó, quien diga lo contrario miente. Tan se cumplió con la rendición de cuentas que en el primer año de gestión, del gobierno municipal que presidí, el Instituto Morelense de Información Pública y Estadística (IMIPE) nos otorgó en transparencia una calificación de 96.7 puntos sobre una base de 100, la más alta dada a una autoridad municipal en ese año. Asimismo, en el último trimestre que goberné la ciudad la calificación fue de 93.4 puntos.

 

En estas obras como en otras, la administración a mi cargo fue auditada. Por ejemplo, en la auditoría financiera y de cumplimiento con folio 10-D-17007-02-0366, realizada por la Auditoría Superior de Fiscalización (ASF), se concluyó que los recursos se ejercieron en obras y acciones que beneficiaron a población en rezago social y pobreza extrema y que, textual, «se comparó el costo promedio por metro cuadrado de pavimento de concreto hidráulico premezclado de 15 cm de espesor de cuatro obras, respecto de los costos registrados para ese  mismo  concepto  en  cuatro  municipios  vecinos,  y se  determinó  que  el  costo  que presentó el municipio fiscalizado es 2.9% inferior al promedio del costo en aquéllos».

 

Los anteriores son datos, estadísticas, no opiniones. Las obras que se realizaron con el crédito de 600 millones de pesos están a la vista y documentadas ¿podrá el gobernador Graco Ramírez Garrido Abreú sustentar y comprobar qué hizo con los 4,184 millones de pesos, que el Congreso del Estado le autorizó para contratar deuda pública? Obra pública en Morelos no se observa.

 

Lo que sí se visualiza —además de la inseguridad— es la forma en cómo maneja lo recursos públicos el Poder Ejecutivo morelense, lo cual es documentado por la firma A Regional mediante el Índice de Transparencia y Disponibilidad de la Información Fiscal de las Entidades Federativas (ITDIF) 2014. Mientras que en todo el país la media del indicador citado se ubicó en 77.78 puntos en 2014, en Morelos fue de 32.20 puntos; de hecho, Morelos perdió más del 50 por ciento de su puntuación anterior, con lo que bajó 11 posiciones. Así la transparencia y rendición de cuentas del gobierno estatal en turno.

 

¿Lo estará asesorando aquél que me insinuaba el gran negocio que se podría hacer en el predio de Tlaltenango? Yo no lo escuché, a quien sí escuché fue a la gente de Cuernavaca, ahí está el parque Tlaltenango.

 

* El autor es diputado local, LII Legislatura.

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