Muere Manuel González Sauz, decano del periodismo nacional.

 

 

 

YO ACUSO

 

 

 

Armando Vargas Mora

                                               “Una fotografía dice más que mil

                                                  palabras. Una caricatura puede

                                                   expresar y hacer reír, más que

                                                    mil fotografías”.

                                                           A.V.M.

 

Apatzingán, Michoacán; 10 de Febrero de 2019.- Hace cinco días murió físicamente Don MANUEL GONZÁLEZ SAUZ, así, con mayúsculas, decano del periodismo nacional. Deja una huella imborrable en virtud de que 75 años de profesionalismo periodístico se dice fácil, lo cierto es que durante todo ese tiempo ejerció una prolífera carrera que incluye la fundación de varios periódicos y revistas entre los que se incluye “Tiempo de Apatzingán” y “Tiempo de Morelia”, entre esa cadena de medios de comunicación de muy diversa índole.

 

A Don Manuel González Sauz lo conocí hace más de cinco décadas, fue precisamente en las instalaciones del periódico “Tiempo de Apatzingán”. Tío del extraordinario e inolvidable periodista Odiseo Ibáñez y del también periodista y escritor Carlos Ureña.

 

Incuestionablemente que se trata de un fuera de serie del periodismo nacional, reconocido por el mismísimo ex presidente de México Gral. Lázaro Cárdenas del Río. Ejerció el periodismo por unos 75 años aproximadamente y de forma ininterrumpida según los datos de que disponemos.

 

Hace unos 8 años recibió la distinción y reconocimiento, la condecoración memorable que le hizo el Club Primera Plana, entregada personalmente por el entonces Rector de la Máxima Casa de Estudios de México, la UNAM, por el Dr. José Narro Robles.

MANUEL GONZÁLEZ SAUZ.- DECANO DEL PERIODISMO.

Don Manuel González Sauz fue un excepcional caricaturista, me viene a la mente un recuerdo de ello, creo que fue en 1976, tiempos en que la libertad de expresión estaba por demás restringida; el gobernador en turno, el ejército y el presidente de la república eran punto menos que intocables, en ese año, unos meses después del destape de José López Portillo, ya en plena campaña, el osado periodista bautizó a través de una caricatura a López Portillo como el candidato pío, pío. Era una gallina con la cara de Luis Echeverría Álvarez y el pollito que había salido por los puros huevos del presidente.

 

Pero además de la caricatura tan celebrada sobre todo en la capital michoacana, fue un reconocido editorialista, columnista, analista político y lógicamente reportero desde siempre.

 

En “LA HOJA DIARIA”, se decía que era el único medio a nivel mundial en su tipo, parece que la hoja tenía un valor simbólico de un peso, con la advertencia de que si no les gustaba, se aceptaba la devolución del “dinero”. Y es que cómo no iba a gustar “LA HOJA DIARIA”, si a través de este medio se ejercía la satírica, ironía, picardía y el buen humor, la crítica expresada en ese medio hacia los políticos que ejercen el poder, el necesario contrapeso por los excesos y malas acciones del poder público, expresado en unas cuantas líneas, en unas cuantas artísticas líneas plasmadas por el Maestro Manuel González Sauz, (Q.E.P.D.).

 

 

EN MICHOACÁN ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR, IDOLATRADO. SILVANO AUREOLES CONEJO, ENJURIADO.

 

Son varias las ocasiones que recordamos de grave crisis política entre los presidentes de la república y mandatarios michoacanos en turno, pero ninguna comparable con la que se vive en estos momentos con el repudiado gobernador Silvano Aureoles Conejo.

 

En el otoño de 1966, después del asesinato de Everardo Rodríguez Orbe, a las puertas de la escuela de contabilidad y administración de la cual era alumno de “Cuarto Grado”,  se gestó el movimiento estudiantil cuyas cabezas visibles lo eran Genovevo Figueroa Zamudio, Cuauhtémoc Olmedo y Joel Caro Ruiz de los que recuerdo por parte de los estudiantes, y del distinguido Maestro Ramón Martínez Ocaranza. Al irrumpir el ejército mexicano en el Colegio de San Nicolás de la UMSNDH, el mundo se le vino encima al entonces gobernador Agustín Arriaga Rivera, fue la firmeza del presidente Gustavo Díaz Ordaz la que, inopinadamente lo sostuvo en el poder. En ese tiempo se dijo que con el movimiento estudiantil se le escapó a Arriaga Rivera la oportunidad de ir tras la candidatura presidencial.

 

En 1992, tras el triunfo electoral de Eduardo Villaseñor Peña, después de tres semanas como gobernador hubo de pedir “licencia”, en esta crisis las implicaciones fueron otras y mucho se dijo del “fuego amigo”, mismo que señalaba como brazo ejecutor a Cristóbal Arias Solís, su contrincante del PRD y que, sin posibilidades de gobernar se declaró gobernador legítimo; a la toma de protesta de Genovevo Figueroa Zamudio como gobernador interino todo volvería a la normalidad.

 

 

Para nadie es un secreto la acentuada rivalidad política entre el ex presidente de México Felipe Calderón Hinojosa y Leonel Godoy Rangel, misma que tuvo su momento más difícil cuando se dio el famoso “michoacanazo” aquel 26 de Mayo de 2009, en esa fecha fueron detenidos 11 presidentes municipales, 16 altos funcionarios y un juez. Felipe Calderón Hinojosa, por esa rivalidad con Godoy se olvidó del estado. Recordemos que en su momento Gustavo Díaz Ordaz transformó Puebla y Miguel de la Madrid Hurtado hizo lo propio con Colima, tan solo por citar dos ejemplos.

 

Invariablemente los únicos perjudicados hemos sido los Michoacanos.

Hoy estamos viviendo las serias y evidentes divergencias entre el presidente Andrés Manuel López Obrador y el gobernador Silvano Aureoles Conejo, con el primero a un ritmo de trabajo acelerado, poco común, con una autocrítica del “elefante reumático”; y con un mandatario michoacano que, a pesar de los gravísimos problemas que enfrenta el estado, en medio de esta efervescente crisis, él opta por los reflectores internacionales, la prima donna en España y Dinamarca, publicitando además un gran disgusto porque AMLO no se ha sentado con él a platicar. Pero esa oportunidad no tardó, el pasado viernes se dio en Huetamo durante una de las innumerables giras que programa al interior de la república el equipo de López Obrador, tal y como lo prometió en campaña.

 

Previo a ese acto al que, AMLO aclaró que se tardó un poco porque él viaja por carretera, no en helicóptero, en la avanzada, el mismo secretario de seguridad pública Juan Bernardo Corona aparece en un video amenazante, ordenando a los maestros que se retiren; ¡aquí no hay entrada!, exclamó. Los maestros le recordaron que Andrés Manuel López Obrador y el gobierno federal no eran partidarios de la represión, después hubo un intercambio de agresiones con diversos objetos con la policía michoacana.

 

La llegada. El trayecto a pie para el acto político, fue de verdadera pesadilla para Silvano Aureoles Conejo; injuriado, insultado e incluso agredido con objetos, uno de los cuales aseguran le pegó en pleno rostro, unos cuantos metros atrás de Aureoles Conejo venía Andrés Manuel López Obrador que era vitoreado, ovacionado y a cual más quería tocarlo y, quienes lo lograban, las damas principalmente, se veía en sus caras la enorme satisfacción. Vimos al López Obrador idolatrado, moviéndose como pez en el agua, y un Silvano Aureoles evidentemente desencajado y sin ningún posible escondite. ¡Esos son los niveles de popularidad del gobernador! ¡Vilipendiado por maestros y no maestros en su propia tierra!

 

 

Por menos han caído varios gobernadores, hoy en Michoacán no son pocas las voces que piden la salida de Silvano Aureoles. No le alcanzaron los acarreados del gobierno y de su partido, las matracas enmudecieron ante una multitud enardecida que, cuando quiso hablar en su momento, lo único que se escuchaban fueron los insultos de la concurrencia.

 

López Obrador en lo suyo, ofreciendo los apoyos al campo y la ciudad, para los adultos mayores y discapacitados, becarios y etc.

 

Por último y por enésima ocasión, hoy prosiguieron los bloqueos de carreteras en esta parte michoacana de la tierra caliente; corre el fuerte rumor de la detención del cabecilla principal del grupo delincuencial hegemónico, así como varios miembros de esa célula delincuencial o como se le llame, después de un presunto enfrentamiento a tiros contra el ejército mexicano y miembros de la policía michoacana.

 

Michoacán sigue siendo un polvorín, un territorio donde los policías son levantados y presuntamente quemados, como es el caso de Tuzantla en que cinco elementos, se dice, fueron calcinados.

 

 

 

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Contador y analista político

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