¿Quién debe financiar a los partidos?

 

 

 

“Las ocho bancadas en el Senado, PRI, PAN, PRD, PT, PVEM, Morena, Movimiento Ciudadano y Partido Encuentro Social, han gastado 2 mil 150 millones de pesos en los últimos cuatro años sin rendir cuentas. Incluso, han logrado clasificar las facturas de esos gastos como “información reservada” desde 2019.” https://massinformacion.com.mx/2023/11/24/se-niegan-bancadas-a-rendir-cuentas/

 

 

Orlando Plá

 

Nos han vendido el cuento de que el gobierno debe destinar parte del dinero que quita a quienes producen para financiar a los partidos políticos, porque estos son parte importante de la democracia, y es necesario evitar que reciban financiamiento de fuentes que generen compromisos que después distorsionen las decisiones de los políticos; sin embargo, ni los partidos políticos, ni los políticos que llegan al poder escalando a través de los partidos, rinden cuenta a los contribuyentes con respecto al uso que realizan de los recursos que reciben. Esta rendición de cuentas no sólo debería demostrar que no se robaron el dinero, sino que lo aplicaron a los proyectos que generan el mayor bienestar social.

 

A pesar de que uno de los propósitos del financiamiento presupuestario a los partidos políticos es impedir que adquieran compromisos por recibir financiamiento de otras fuentes, es evidente que reciben financiamientos de otras fuentes, y que a estas otras fuentes rinden cuentas, porque las consecuencias de incumplir esas promesas son mucho más severas que las multas o sanciones que pudieran recibir de entidades de gobierno, en el hipotético caso que tuvieran que enfrentarlas.

 

No hay una evidencia que permita demostrar que existe una rentabilidad social derivada del dinero que se invierte en los partidos políticos, y la experiencia, al menos  en los últimos años, demuestra que los partidos políticos son mucho más la causa de los problemas que el origen de las soluciones.

 

Únicamente tendría sentido analizar un financiamiento a los partidos después de tener un órgano electoral independiente y sólido, una supervisión de todas las propuestas por un equipo de especialistas que puedan orientar a la población acerca de la coherencia y viabilidad y una estructura fuerte de organismos autónomos de control.

 

Los partidos políticos aprovechan la debilidad de los órganos de control, junto con la ignorancia e indolencia de la población, para poner a cargo de la administración de presupuestos multimillonarios a individuos que carecen de las capacidades y sólo responden a quien los sentó en una silla que casi siempre les queda grande.

 

Es una falacia considerar que la sociedad necesita a los partidos políticos, cuando está demostrado que el acceso a los cargos de elección popular es mediante un concurso de simpatías que poco tienen que ver con las capacidades para generar riqueza y bienestar para la población.

 

Del mismo modo que cuando los accionistas de una empresa eligen a un director por razones diferentes a su capacidad, condenan a la empresa a la quiebra, la elección de políticos carentes de capacidad, sólo genera pobreza en los países.

 

Los partidos políticos deben subsistir con el financiamiento que quienes sean partidarios de sus ideas, y no reclutar militantes con el dinero de los contribuyentes que no simpatizan con esas ideas.

 

Es mucho más eficiente para la sociedad que los recursos que actualmente se destinan a los partidos políticos se canalicen al arbitro electoral, para garantizar la transparencia en los procesos de elección; a las universidades, para que creen equipos que analicen el perfil de los candidatos y viabilidad de sus propuestas; y a los órganos autónomos de control, para que obliguen a cada funcionario público a demostrar la eficiencia del gasto público ejercido por su conducto.

 

Los órganos de control deben garantizar que sean los políticos electos quienes tengan que responder a los que financiaron sus campañas, en caso de que los compromisos contraídos impliquen violaciones a la ley o deterioro al bienestar social.

 

 

Sobre Orlando Plá 8 artículos
Empresario y maestro en economía por El Colegio de México. Funcionario en Hacienda, Asesor del Centro Interamericano de Administraciones Tributarias. Profesor de FLACSO, ITESM y otros.

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