René Vega Giles
Durante un lapso de cinco horas fueron arrestados y privados de su libertad todos los miembros del Cabildo de Puente de Ixtla, incluyéndose el alcalde Mario Ocampo, por elementos de la Policía del Mando Coordinado, quienes fueron obligados por el Tribunal Estatal de Conciliación y Arbitraje (TECA) a pagar laudos laborales heredados.
La deuda heredada desde hace más de tres administraciones para la localidad actualmente es de unos 300 mil pesos, la mayoría hecha por extrabajadores de confianza y exelementos policíacos.
Después de sostener un diálogo con también los abogados de los exempleados, el acuerdo tomado fue de revisar los temas y poder lograr acuerdos debido a que actualmente el ayuntamiento de Puente de Ixtla está considerado en situación de crisis financiera.
De acuerdo a la información proporcionada, también la permanencia de laudos es porque los despachos de abogados han solicitado cantidades superiores a las que merecen las personas despedidas por otras administraciones municipales.
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