Fútbol, política y algo más

Perspectiva

Fútbol, política y algo más

 

 

Por: Rodolfo Becerril Straffon

La hechura, o remodelación del estadio “Coruco” Díaz costó aproximadamente 500 millones de pesos. Lamentablemente, el equipo del Zacatepec no la está pasando nada bien e incluso perdió en la fecha inaugural del estadio frente a las legendarias chivas de Guadalajara lo que empaño la fiesta, al igual que los chiflidos que le propinaron al ejecutivo y que sólo se minimizaron con el sonido local. Aparte del fastuoso evento, la semana contó con varias notas, comentarios de la calle y desmentidos que deben verse en conjunto.  Que si el dueño del equipo es a la vez dueño de los Jardines México y de que  es una gente muy cercana al gobernador;  que si la información de la construcción se clasificó como reservada por veinte años (en aras de la transparencia, ¿no?); que si el gobernador es dueño de Las Mañanitas, el afamado restaurante de la ciudad capital y de que por ello se está remodelando primero, antes que nada, la calle de Ricardo Linares; que si asaltaron la casa del secretario de gobierno y le robaron su “tableta” con todo y guardias de seguridad y camioneta blindada; que si las finanzas están sumidas en un grave deterioro y nadie sabe a ciencia cierta en que se gastaron los recursos del crédito millonario; que si la marcha de la paz en Cuautla encabezada por el obispo es política; que ya llegó la hora del informe y que el gobernador no acudirá al legislativo.

Visto políticamente, la idea de revitalizar una legendaria afición y darle sentido de pertenencia a un estado por la vía del futbol, no es mala idea. Dícese que el sentimiento que se tiene respecto a un equipo es el de menor grado de abandono. Se puede uno cambiar de país, de trabajo, de ciudad,  de novia y dejar de apreciarles, pero no en el caso de un equipo. Y efectivamente, El Zacatepec, debe volver a la escena, como un emblema y símbolo de identidad. Sí, pero no a cualquier costo. Algo sobre lo cual reflexionar es que hubo recursos públicos para que un equipo con dueños privado juegue. El dueño ¿va a resarcir parte de las ganancias de los partidos, publicidad incluida, al estado? Lo menos que podría pedírsele al gobierno es que se transparenten las licitaciones y la información del caso. Afortunadamente el IMIPE ordenó la desclasificación del expediente para?hacer pública toda la información referente a la construcción del estadio de fútbol  y, en consecuencia, entregara los contratos de obra, las convocatorias de licitación, actas constitutivas de las empresas beneficiarias de los contratos, y copia de los cheques pagados a las empresas. Por cierto al parecer fueron empresas de Puebla que tienen antecedentes de corrupción, muy ligadas al gobernador Moreno Valle. Ya se verá en que acaba este problema

Respecto a la propiedad del tradicional restaurante, la respuesta del gobernador fue rotunda y enojosa: “pinches mentiras”. Sobre su inasistencia al Congreso “siempre me madrean”. Como andará la seguridad que es el gobierno el asaltado, o ¿fue un ardid publicitario y prefabricado? La víctima dice que no lo van a amedrentar y el perspicaz  pueblo piensa que se refiere a que no lo van amedrentar en su pre-campaña por Cuernavaca. Fue a la fiesta del fútbol pero no se  vio, o yo no vi foto en que estuviera la encargada del deporte, pero confieso que a lo mejor me equivoco.

Pero de entre todos los dimes y diretes de la semana destaca el enfrentamiento con el obispo de Cuernavaca. No escapa la presencia en la anunciada marcha en Cuautla del diputado del PRD Francisco Rodríguez Montero. Alguien dirá que es fuego amigo. Tiene razón el gobierno de que la citada marcha es política, y es muy cuestionable que la curia ande en manifestaciones de protesta disfrazadas, pero el hecho es que es una muestra de inconformidad, y no menor. ¿Y qué hace el gobierno para evitar que la iglesia trastoque la ley y haga política abierta? “Con la iglesia hemos topado Sancho” dijo el Quijote.

No son pues pocos los problemas que el gobierno enfrenta. Además de la baja caída en popularidad y en aceptación que alguien podría atribuir a factores coyunturales, hay un creciente descrédito que a todos nos debería preocupar. Los Diálogos por Morelos no han funcionado. Los frentes abiertos son varios. Los artistas de casa se sienten desamparados y no tienen respuesta de la autoridad competente; la población cuestiona el costo de 14 millones de la presentación de Mijares; se dice que empezarán a despedirse un buen número de empleados del ejecutivo. No importa, tendremos al concurso de señorita México en el estado. ¿Cuánto nos va a costar? ¿Qué beneficios nos traerá? Son preguntas que como las otras están en el aire

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