El Jabonero
Por: Gerardo Becerra Chávez de Hita
Sexenio va y sexenio viene y no pasa inadvertido que casi todos los gobernadores entran en la tentación de “remodelar” la Plaza de Armas de Cuernavaca, ahora denominada oficialmente como “Plaza Emiliano Zapata Salazar”. Pareciera pues, que atrás de esa comezón gubernamental, hubiese una aviesa intención de pasar a la posteridad como aquel que finalmente embelleció el lugar y le dio la dignidad que merece. ¿Ud. lo cree?
Este que escribe cuando menos ha sido mudo testigo de tres remodelaciones, con la última que el tabasqueño que (des) gobierna Morelos llevó a cabo sin la opinión de quienes vivimos en la bella “Eterna Primavera”. La primera de Antonio Rivapalacio, la segunda de Marco A. Adame y la tercera de Ramírez Garrido.
Aparentemente este trasnochado proyecto de la remodelación integral del primer cuadro de la ciudad o del Centro Histórico de Cuernavaca, empezó con el muy desagradable remozamiento de la calle Ricardo Linares, sí esa vialidad en la que se sitúa el emblemático hotel y restaurante “Las Mañanitas”, del cual se habla que pudiese haber sido comprado por el gobernador a través de muy conocidos y jóvenes prestanombres. De ahí que la “intervención”, ahora así se dice, de la calle de Linares estuviese en el ánimo de Graco más como una posibilidad de inversión, que como una necesidad real de embellecimiento de una calle tan mediocre. De ahí se fueron a “El Calvario” y la “intervención” del ilustre Chapitel pasó sin pena ni gloria, tal vez porque al gobernante se la atraganta todo aquello que tenga que ver con los católicos y por sobre todo con la Curia.
Después siguieron con la “intervención” de las fuentes del puente «Porfirio Díaz” y su fuente. De aquello que proyectaron solo quedó en promesa. El lugar fue remozado con la nimia cantidad de quince millones de pesos los cuales no se observan por ninguna parte. Recordemos que muchos de los desechos sólidos en el movimiento de tierra fueron a parar al lecho del río que más abajo pasa, hecho éste que fue publicado por el prestigioso periódico Reforma, ante la pasiva actitud del gobierno del estado. Una de las empresas constructoras preferidas del sexenio fue la causante de ello y la Secretaría de Obras no quería importunar al hijastro del sexenio.
$48,000,000.00 (cuarenta y ocho millones de pesos 00/100) fue lo que se le asignó a la “Constructora Kurze S.A” con la finalidad de “intervenir” la Plaza de Armas de Cuernavaca. Nunca supimos en qué consistía la obra, jamás se socializó y esta venia en compañía de la “intervención” de la calle Guerrero que a base de madrazos impuso el Mando Único por órdenes de este gobierno represor y corrupto. El acta de fallo de “Kurze” se dio el 24 de diciembre del 2015 —fecha sui géneris— y la misma licitación se declaró “desierta” porque a ninguna empresa le interesaron las casi cinco decenas de millones de pesos de la misma, cuando los empresarios de la construcción en Morelos se quejan de que no se les toma en cuenta para trabajar. ¿No suena raro?
Pasaron los días, las semanas y los meses y la remodelación de la Plaza de Armas de Cuernavaca era toda una incógnita. Nadie sabía en qué consistía la obra. Los comercios ambulantes dejaban su lugar con la promesa de que cuando se reabriera allí estaría su lugar y los ciudadanos estábamos en ascuas esperando la magna obra de casi cinco decenas de millones de pesos que a través de fondos federales harían que Cuernavaca contará ahora sí con un lugar a la altura de las grandes capitales del país. Se amuralló con madera el perímetro y no se dejó pasar a nadie que no tuviese algo que ver con la millonaria remodelación, el sigilo era total porque su “alteza” quería inaugurar el lugar el 15 de septiembre. La muralla se convirtió de madera a metal y las tanquetas y el personal del Mando Único que impedía el libre acceso al lugar hicieron que el pueblo montara en cólera y le mentara la madre al gobernante en aquella noche lluviosa del grito.
Días antes se sabría qué existía un nuevo contrato de “intervención” de la Plaza de Armas de Cuernavaca, asignado bajo cuestionables formas a la “Constructora Retrat” en junio de este año, por otros $58,000,000.00 (Cincuenta y ocho millones de pesos 00/100) lo que hacía que la remodelación de la plaza se elevara a la cantidad de $106,000,000.00 (ciento seis millones de pesos 00/100) nada más y nada menos que $10,600.00 (diez mil seiscientos pesos 00/100) el metro cuadrado de construcción. ¡Ni las casas del exclusivo fraccionamiento Tabachines se los gastan!
De inmediato salieron los “Gatos” del gobernador a desmentir el hecho, argumentaron que esa pingue cantidad era para “intervenir” la calle de Gutenberg, el Restaurante “La Universal”—el cual es privado— y la glorieta del Palacio de Cortés, cuando esas calles se encuentran en perfecto estado y no requieren remodelación alguna.
El acta de fallo de los 58 millones de pesos dice: “Intervención de la Plaza de Armas de Cuernavaca” no las calles y glorietas adyacentes. Ahora sabemos que ni basureros proyectaron. ¡No tienen madre!
“Vox populi, Vox Dei” La gente empieza a denominar al robo descarado de la Plaza de Armas de Cuernavaca como: “La Plaza de los 106”.
JABONAZO
Cuarenta y nueve millones de pesos costará la re-pavimentación del circuito del “Lago de Tequesquitengo”. La obra fue asignada directamente —el sello de la casa— a una empresa de Monclova. Siempre, siempre, atrás de estas asignaciones y licitaciones a modo, bota un apellido: Beltrán. Ojo, mucho ojo…
Empresario, columnista, líder social y ex consejero de Coparmex, Canaco y Canacintra.
Es tanto el robo y tantas las carencias de la comunidad que una se queda in palabras. ¿Acaso sólo mentadas?. ni eso tiene sentido. Han asesinado hasta sus progenitoras.
Todo lo que comentas es ampliamente conocido, jurídicamente ahi está para proceder, porque no se ha hecho, tu movimiento tiene supongo, abogados de primera, que, no hay capacidad o ganas? En cualquiera otra época el o los funcionarios estarían en la cárcel, porque ahora no, cambio la ley? Ahí te lo lo dejo.
Si, tienes razón. Los delitos cometidos no prescriben hasta dentro de 5 años, ganemos la elección los ciudadanos y metamos a la carcel a estos rateros. Saludos.